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DERECHOS
DEL CONSUMIDOR: ESTABLECIMIENTOS COMERCIALES Y SERVICIOS
COTILLONES
Es aconsejable cerciorarse de que la fiesta tenga licencia
El
fin de año y la noche de Reyes son fechas de grandes
celebraciones. Una tradición que siguen muchas personas
es la de acudir a cotillones, fiestas con música, orquestas,
regalos y todos los ganchos que se le ocurran al empresario
con el fin de atraer al mayor número posible de asistentes
y conseguir grandes beneficios. Pero para poder festejar bien
el fin de año, conviene cerciorarse de que los cotillones
tengan licencia y cumplan todas las condiciones de seguridad.
Benyi
Arregocés Carrere para Consumer.es
Diciembre 2003
Permisos
Los cotillones son las fiestas que se celebran en Nochevieja
y Noche de Reyes. El consumidor se encuentra con diversas ofertas,
cada una dirigida a un público específico, que
suelen coincidir en algunos aspectos: su entrada es cara -de
24 euros en adelante-, incluyen varias bebidas con la entrada
u ofrecen barra libre, y se le presta atención a la música,
ya sea con la actuación de grupos, dj’s o simples discos.
A partir de ahí, cada organizador intenta ofrecer algo
que destaque para diferenciarse de los demás. Por ejemplo,
incluir la cena y la noche en un hotel o celebrar la fiesta
en un recinto grande para reunir a la mayor cantidad de gente
posible.
Las
empresas hosteleras organizan habitualmente de forma masiva
estas fiestas de la época navideña. Según
aseguran los propios hosteleros, las recaudaciones que se consiguen
en estas fechas son cuantiosas. “Se advierte un crecimiento
muy importante de la actividad. En el mes de diciembre, a pesar
de que los costes de los productos alimenticios se elevan, se
suele doblar la facturación habitual, debido a la cantidad
de celebraciones especiales que se producen: cenas de navidad,
de empresa, reuniones de amigos, copas navideñas, etc.”,
explica Emilio Gallego, secretario general de la Federación
Española de Hostelería y Restauración (FEHR).
“Y los cotillones suponen un volumen de actividad muy interesante
para hoteles y salas de fiesta, por ejemplo”, concluye.
Para
el sector de este gremio que se encuentra especializado en fiestas,
los cotillones son, prácticamente, un día más
de su actividad, porque no tienen que afrontar modificaciones
especiales en cuanto a seguridad, nivel máximo de decibelios
y una larga lista de aspectos que se encuentran legislados y
que es su deber cumplir durante todo el año, y no sólo
en estas fiestas navideñas.
En
cambio, los demás locales y aquellas empresas no hosteleras
que desean celebrar un cotillón deben pedir una autorización
especial a la Administración Pública. Dependiendo
del aforo previsto para la fiesta, se tendrá que pedir
permiso al ayuntamiento o a la Comunidad Autónoma correspondiente.
Después, estos organismos tienen que velar porque los
organizadores cumplan todas las leyes que garantizan la seguridad
de los asistentes. Lo habitual es que acuda un inspector a verificar
que todo esté correcto.
Muchas
empresas que no son hosteleras organizan cotillones aprovechando
el tirón popular y las grandes recaudaciones que se consiguen
en Nochevieja y la Noche de Reyes. Un hecho que no gusta a los
profesionales que habitualmente se dedican a estas tareas. “Es
la historia repetida de todos los años. Asistimos a un
intrusismo inaceptable, con ofertas de aluvión, hechas
por empresas champiñón, que se constituyen de
un día para otro y luego desaparecen”, denuncia el secretario
general de la FEHR.
Sin licencia
El representante de los hosteleros opina que estas empresas
otorgan menos seguridad al consumidor. “No demuestran una trayectoria
a lo largo de todo un año, sólo están para
hacer negocio, pero no quieren asumir los posibles costes posteriores.
Constituir una sociedad limitada cuesta 3.000 euros pero las
macrofiestas recaudan millones en un sólo día.
Si se ha producido algún altercado o reclamaciones, al
año siguiente montan otra empresa y vuelta a empezar”,
expone Gallego.
Además,
explica que obtener la licencia para celebrar un cotillón
es algo discrecional. “Los ayuntamientos y las comunidades quizá
no disponen de los medios adecuados comprobar correctamente
todas las solicitudes”, apunta.
Sin
embargo, el principal problema, desde el punto de vista del
consumidor, es la proliferación de fiestas sin licencia.
Desde la Federación de Asociaciones de Consumidores y
Usuarios de Andalucía (FACUA) se pide a los organismos
públicos que impidan la celebración de cotillones
ilegales, en los que, por no cumplir las normas de seguridad,
se pueden producir graves accidentes.
Recomendaciones
Pero, ¿qué podemos hacer los consumidores ante
estas situaciones? Para evitar problemas, las asociaciones de
consumidores aconsejan intentar acudir a un cotillón
que tenga todos los permisos en regla. Con este fin, es conveniente
solicitar al organizador una copia de la licencia o de su permiso
para celebrar fiestas similares. FACUA recomienda visitar el
local donde se va a celebrar la fiesta para cerciorarse de que
cumple con las normas de seguridad. Es importante fijarse en
que tenga salidas de emergencia utilizables y extintores. “Como
consumidores, deberíamos exigir -ya que los precios por
lo general son altos- que nos informen sobre qué empresa
se encuentra detrás de la organización de la fiesta
o ver el CIF”, afirma Gallego.
“Recomiendo
acudir a cotillones organizados por empresas hosteleras, como
hoteles, discotecas, pubs, empresas de catering, organizadores
de fiestas, de congresos, etc. Es decir, eventos organizados
por profesionales que, en general, cumplen con los requisitos
legales y de protección a los clientes”, dice el secretario
de la FEHR.
Otra
recomendación muy útil es la de guardar la entrada
del cotillón para posibles reclamaciones. La publicidad
que se haya lanzado de la fiesta también puede servir
como prueba porque se considera un contrato. No obstante, “en
un ticket no se recogen todas las prestaciones que ofrece la
fiesta y la publicidad tiene el problema de que, aunque sirva
como contrato, los carteles suelen ser muy espectaculares pero
no llevan letra pequeña”, explica.
En
caso de que se incumpliera alguno de los aspectos prometidos
por la empresa promotora, como que el aforo fuera superior al
legalmente permitido, que el número de bebidas con la
consumición fuera sea menor, o si se considerara necesario
reclamar una atención inadecuada, es importante no olvidarse
que todos los cotillones deben contar con una hoja de reclamaciones
para que el consumidor pueda reflejar legalmente su queja.
Si
durante la fiesta ocurriera algún accidente, como una
caída porque el suelo estuviera resbaladizo o cualquier
otro incidente debido al mal estado de las instalaciones habilitadas
para la celebración, conviene saber que todos los establecimientos
cuentan con un seguro de responsabilidad civil para cubrirse
ante los sucesos que pudieran afectar a sus clientes. Por lo
tanto, se debe comunicar el suceso de inmediato al responsable
de la sala, quien le indicará los trámites que
debe realizar para que el seguro cubra los gastos médicos,
de traslado y servicios de urgencia.
Fuente
del texto "DERECHOS
DEL CONSUMIDOR: ESTABLECIMIENTOS COMERCIALES Y SERVICIOS":
consumer.es
EROSKI
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INFORMACIÓN ADICIONAL SOBRE
EL ARTÍCULO
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EDICIÓN
ORIGINAL: Diciembre 2005
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TEXTO
REEDITADO: NO
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CONTENIDO
EXTRA: Fotos (Soho´s Gallery) y Texto Normativo
(consumer.es)
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ARTICULO
CONSULTADO (2OO5): Estadística Aún NO Disponible
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