Relato:

"La Casa de Mongolia"

Por Dulce Soriano, Patricia Real y Jessica Batchelor

 

 

..... Hace muchos años, en las afueras de Rota, existía una familia de gran prestigio que vivía en una enorme mansión. Era la familia Mongolia.

Eran la envidia del pueblo por su gran cantidad de dinero. El único que apreciaba a un miembro de aquella familia era un joven que recordamos como Sebastián. El estaba locamente enamorado de la hija menor de los Mongolia, Inés. pero Inés era como toda su familia, arrogante hasta la medula. el joven Sebastián se pasaba las horas bajo la ventana de Inés cantándole sonatas como los locos. pero Inés le cerraba la ventana.

En la noche de San Juan, la familia Mongolia decidió hacer una fiesta en honor al solsticio de verano. Cuando estaban haciendo los preparativos de la fiesta , Inés entro sofocada en la estancia por las insoportables pruebas de amor de Sebastián. el padre de Inés, bromeó con invitarle a la fiesta (que el lector tenga en cuenta que la fiesta era para personal algo rica y "educada", y no para chicos de pueblo). Esta broma acabo siendo conspiración para la familia que planeaba acabar con el amor de Sebastián de una vez por todas.

Llego la noche de la fiesta y Sebastián apenas podía contener su emoción. Le iba a pedir la mano esa noche. Creía que ella por fin se había rendido a sus encantos, si no ¿por que le habría invitado?

Cuando Sebastián llegó, trajeado y lavado, la casa ya estaba repleta de invitados. la sencillez del joven no paso desapercibida y un importante personaje gaditano le pregunto al padre de Inés que que hacia semejante basura en la fiesta. El padre se empezó a reír y le dijo que ya vería. Sebastián se acerco al padre de Inés y le pidió la palabra. Todos se quedaron callados al ver que el tal Sebastián hablaba con un señor de la aristocracia. Sebastián pidió la mano de Inés, allí, delante de todos. El padre contesto que para ello, tendría que demostrar su amor con una prueba mas sincera que las que el había demostrado hasta entonces.

- Si de veras quieres a mi hija, harías cualquier cosa por ella ¿no?

- Cualquier cosa. todo sea por el amor de Inés.

- Pues para demostrarme que harías cualquier cosa por ella, incluso morir por ella, has de hacer algo sincero. solo entonces te daré la mano de mi hija.

- Haré cualquier cosa. Dí lo que sea.

- Pues córtate la cabeza.

Toda la fiesta comenzó a reírse del joven. Pensaban que había sido la mejor inocentada que se había hecho en una fiesta de los Mongolia desde hacía años, pero el joven salio de la estancia en busca de un arma. Fue al establo de la familia y encontró un viejo hacha colgado de la pared.

- Nos veremos mas allá de la muerte, Inés.

Y entonces un enorme rayo cayo sobre la casa, justo en el momento en que el filo del hacha troceó la nuca de Sebastián. El incendio fue inmediato, y todos los invitados salieron de la casa. Pero por algún extraño motivo, ningún Mongolia logró escapar. La casa quedo intacta por fuera, con tan solo pequeñas marcas del desastre de la noche. Y aun hoy, en la noche de San Juan se puede escuchar al joven Sebastián gritando y ver su cuerpo descabezado, en busca de su Inés

 

Relato:"La Casa de Miongolia"

por Dulce Soriano,Patricia Real y Jessica Batchelor

 

 

INFORMACIÓN ADICIONAL SOBRE EL ARTÍCULO
EDICIÓN ORIGINAL: Año 2001
CONTENIDO EXTRA: NO
INFORMACIÓN DEL/LOS AUTOR/ES: NO
ARTICULO CONSULTADO (2003-2004): 437 veces